¿Quien Soy?
Soy mexicano de nacimiento, pero más de sentimiento y pensamiento, porque tengo el privilegio de ver, oír y no callar. No tengo más compromiso intelectual que el ser libre de ideas y no confiarme ni de las que pienso que puedan servir, ni conformarme de las que digan muchos, sino de las que nos sirvan a todos en la realidad.
Tengo 53 años de edad, viviendo en México con toda intensidad; la incertidumbre por costumbre, suerte buena o mala, pero siempre haciendo algo, con triunfos o fracasos, sin miedo a la dimensión que tiene la adversidad.
Procuro ser libre en lo posible, deteniéndome en lo imposible para trabajar en lo que quiero, aunque desafortunadamente lo hago en lo que puedo. De preferencia sin jefes ni intereses, sólo el de poder mantenerme y mantener a mis hijos, seis de las muchas razones por las que vivo.
Me lavo la cara en las mañanas con el agua de todas las ideas. No uso pasamontañas porque no soporto colores en mi cabeza, principalmente por dentro; pero sí un seudónimo por nombre para seguir siendo un hombre libre.
Nunca he sido masón ni religioso; sólo creo en Dios, más en la realidad de la vida y del universo, sobre todo en la diversidad de la humanidad.
Confieso que tengo la dicha o el infortunio de no serle fiel a la naturaleza de mi vida, ya que me gusta tener como amantes a la música, a la poesía y a una que no me ha dejado aunque no la vea: la política.
Como no soy historiador o escritor, ni economista, periodista o analista, ni afamado hombre de prestigio intelectual, económico o artístico dentro de la sociedad, pensé y escribí algunas ideas, entendiéndome como un mexicano desconocido, ya que la autoría de este libro se inspiró indiscutiblemente en todos los mexicanos que privilegian las ideas, creyentes de no descansar en el empeño hasta poder tener un México distinto.







